Charlas y motivación
Charlas abiertas y encuentros con grupos, escuelas, clubes y organizaciones. Donde haga falta hablar con la verdad y sin filtros.
Soy Teto Medina — motivador y Operador Socioterapéutico especializado en adicciones. Caí, me levanté y hoy somos una comunidad que acompaña desde lo vivido. ❤️
Estuve abajo. En lugares donde mirar para atrás dolía, y mirar para adelante asustaba más todavía. Pasé años pensando que no iba a salir — hasta que entendí que sí. Y que para empezar a salir, alguien tuvo que escucharme.
Lo único que tenía cuando empecé a recuperarme era el dolor… y a alguien dispuesto a quedarse al lado.
Hoy hago lo mismo con quien me lo pide. No soy médico ni psicólogo — soy alguien que pasó por eso y aprendió a quedarse. Acompaño, escucho, motivo. A vos. A tu familia. A quien necesite que le digan que todavía hay tiempo.
Conocer mi historiaNo reemplazo a un profesional. Acompaño desde donde sí puedo: la experiencia.
Charlas abiertas y encuentros con grupos, escuelas, clubes y organizaciones. Donde haga falta hablar con la verdad y sin filtros.
Espacio de escucha para quien atraviesa un consumo problemático y para sus familiares. Sin juicios. Sin recetas mágicas.
Acompaño a familias a entender qué está pasando, cómo acompañar sin controlar, y cómo cuidarse mientras cuidan.
Teto habla en escuelas, comunidades terapéuticas, clubes, familias y cárceles. Siempre desde lo vivido — nunca desde el manual.
La historia real. Del consumo al silencio, y del silencio a empezar de nuevo. La charla que mueve porque es verdad — y porque termina bien.
Para: comunidades · hospitales · centros de día
Sin sermones ni cifras frías. Solo alguien que también fue joven, tomó malas decisiones — y sobrevivió para contarlo.
Para: escuelas · clubes · ONG · centros juveniles
Para padres, hermanos y parejas. Cómo ayudar de verdad sin convertirse en parte del problema — y sin dejar de cuidarse.
Para: familias · grupos de contención · profesionales
Llegué a Teto cuando ya no podía más con mi hijo. Lo único que necesitaba era que alguien me dijera "no estás sola". Me lo dijo.
Pensaba que no iba a salir. Hablar con alguien que también estuvo abajo cambió todo. No te miente. No te dora la píldora.
Lo escuché en una charla en el colegio. Esa noche fui a hablar con mi viejo. Hacía un año que no lo hacía.
Acompaño en espacios terapéuticos como Amanecer y otras comunidades de recuperación. Estas son las caras de los que están saliendo — y los que ya salieron. ❤️
No necesitás tener un plan. Solo escribí. Te leo personalmente.